Wednesday, May 27, 2009

El replanteamiento de la gestión del riesgo


Antiguamente, las previsiones eran objetivas. Con el paso de los años, al aproximarse el final del primer trimestre, los gerentes solían tener una idea bastante razonable de cómo iban los negocios y si se alcanzarían las metas o no, o incluso si se sobrepasarían. La confianza en los pronósticos trimestrales y anuales era tal que ante el menor aumento o descenso en relación al valor previsto se reaccionaba con sorpresa y desencadenaba un proceso de cambios en los precios de las acciones. Este año, sin embargo, todo ha cambiado. Empresas como Unilever, Union Pacific y Visteon han optado por no hacer previsiones sobre su rendimiento en los próximos meses. En otras palabras, se han cancelado todas las apuestas.

De acuerdo con los informes de diversas empresas, el problema no es que éstas se muestren reacias a dar malos pronósticos. Ellas alegan que no saben el rumbo que tomará el mercado. La economía global es tan frágil que los ejecutivos tienen poca confianza en sus proyecciones. Esto significa que más y más gerentes están cada vez menos dispuestos, por lo menos de forma temporal, a hablar sobre el futuro y, luego, tomar alguna decisión con base a ese pronóstico. Con eso, las empresas corren el riesgo de quedarse paralizadas y, por extensión, la economía global también.

See full Article.