
·Las cajas de ahorro destinan a iniciativas sociales una proporción de los beneficios 15 veces mayor que la de los bancos.
·El porcentaje de beneficios para obra social de las dos grandes cajas se ha reducido drásticamente en los cinco últimos años.
·El dinero dedicado al apartado sanitario-asistencial ha crecido un 63% en detrimento del ámbito cultural y de tiempo libre
El destino de los beneficios de las cajas de ahorro se bifurca en dos vías: la de la garantía de solvencia y la de la solidaridad. Así lo marca la ley. Cuando la confianza y los resultados positivos imperan, el dinero fluye con más facilidad por la senda de las obras sociales. Cuando la incertidumbre y la inquietud brotan en la cuenta de resultados, la prudencia, la presión institucional y la de los propios clientes limitan la vertiente filantrópica. Ésta es precisamente la dirección que han tomado las principales cajas de ahorro de nuestro país, tal y como ha comprobado CONSUMER EROSKI tras el análisis de la cuantía y características de la obra social de 21 de las 46 entidades españolas.
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