
Si en una comida de negocios uno de los comensales te dice que es compliance officer, no pienses que ha pasado mucho tiempo en Reino Unido o que es un pedante. Los responsables de cumplimiento normativo, como se les empieza a denominar, están llegando poco a poco a las empresas españolas “por la demanda de los inversores, que piden que las compañías demuestren que cumplen con la normativa, que previenen los riesgos y que son transparentes en sus procedimientos. Si eso no se asegura no invertirán”, explica Carlos Alemany, presidente de la firma de cazatalentos Korn Ferry.
Algo parecido ha ocurrido con otro puesto también de importación: los directores de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Este cargo es cada vez más reclamado por las compañías que quieren transmitir una imagen más solidaria y responsable ante la sociedad. Ambos puestos todavía no tienen unos perfiles muy definidos, ni una formación específica. Comparten un requisito: los aspirantes deben ser versátiles y tener conocimientos generalistas porque abordan temas muy dispares. ¿Quieres descubrir si encajas?
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