
Primero quiero expresarte mi más profundo respeto por tu lucha en nombre de tu pueblo, por el sacrificio, tanto tuyo y el de tu familia, que has demostrado durante mucho tiempo y por el sacrificio máximo que temo que estás dispuesta a acometer.
El camino activista que te ha llevado al aeropuerto de Lanzarote ha sido largo y espero que no se vea truncado por una huelga de hambre con muchas posibilidades de llegar a un desenlace trágico, para ti, para tu familia, para tu pueblo, y para todos los que creemos en la protesta del individuo contra la autoridad como un derecho y como un privilegio.
Los que tenemos la suerte de vivir en un entorno democrático, sólo podemos apoyar y maravillar de la valentía de los individuos que se enfrentan al poder de los gobiernos autoritarios. Tan pequeños que pareceis pero tan poderoso que es vuestro esfuerzo, vuestro mensaje, y vuestros ideales.
Tu pelea con el Estado autoritario marroquí demuestra una vez más que provienes de una larga lista de héroes de la libertad y del deseo de autodeterminación que es inherente en pueblos que están sometidos a poderes autoritarios, caprichosos y mezquinos.
Como son caprichosos estos gobiernos autoritarios, cuando no consiguen callar las voces en su contra, siguen el camino pedante y frívolo, como es retirarte el pasaporte cuando estás fuera del país.
Esta medida pedante tiene el objetivo de callar tu voz, como si eso iba a ser posible. ¡No aprenderán nunca las mentes autoritarias y dictatoriales!
No obstante todo lo que digo, en estos momentos, pienso que estás siendo mal aconsejada, supongo que por los que te rodean, y la decisión que has tomado te ha situado en un camino donde tienes poco que ganar y mucho que perder.
A pesar de algunas cosas que has dicho y que han dicho en tu nombre, supongo que no estás culpando al gobierno español por tu situación actual.
Esta situación la ha causado unica y exclusivamente el Reino de Marruecos, con su medida de retirarte tu pasaporte con el objetivo de bloquear tu regreso a tu país y, supongo, con el objetivo de callarte, por lo menos dentro de sus fronteras.
Si realmente piensas que la Sahara Occidental no es parte de Marruecos, no entiendo por qué te aferras tanto a ese pasaporte. Debería ser un honor para ti rechazar el pasaporte marroquí y, si un país democrático te ofrece uno, como ha hecho España, no entiendo por qué no lo has aceptado con alegría. Mantener un pasaporte de un país democrático debe ser causa de orgullo comparado con el pasaporte de un país que reprime a tu pueblo, y al suyo también.
Si piensas que manteniendo ese maldito pasaporte te dará más facilidad para entrar y salir de ese país, lo que has estado sufriendo estas semanas ha demostrado que la facilidad de viaje llega sólo hasta que los autoritarios quieran y tus derechos bajo la ley no van más lejos que lo permitido por sus caprichos.
Tampoco debes pensar que aceptar un pasaporte español te debilita en tu campaña por los derechos y el futuro de tu pueblo. Al fin y al cabo, estás cambiando el pasaporte de un país extranjero (Marruecos) por el pasaporte de otro país extranjero (España).
El camino que estás siguiendo puede que cause que el gobierno español, en su deseo de salvar tu vida, se enfrente al marroquí para conseguir que aflojen. Puede que lo consigan.
Para eso habrás perdido un país amigo a tu causa, España, ya que cualquier cesión del gobierno marroquí vendrá después de que consigan que el gobierno español les de lo que quieren. Como mínimo, pedirán al gobierno español que no se meta en los derechos humanos de los marroquís y de tu pueblo. Una presión menos de un país democrático, lo que siempre busca el gobierno marroquí.
Es decir, si llega tu pequeña victoria será a costa de tu pueblo y del pueblo marroquí, que necesitan que gobiernos democráticos se preocupen por sus intereses, ya que el gobierno marroquí solo se preocupa por sus intereses personales.
Si no llega esta pequeña victoria y continúas en tu actual camino, tu pueblo, y el mundo entero, perderá una combatiente por la libertad, ¡algo que realmente sentiría!
Onésimo Alvarez-Moro
