Tuesday, February 13, 2007

Los expertos insisten en el papel supervisor del accionista en el buen gobierno


El Comité Técnico de la Organización Internacional de Comisiones de Valores (Iosco) presentó ayer en unas jornadas un informe sobre independencia de los consejos y los consejeros. Es uno de los aspectos más debatidos del buen gobierno. Algunos expertos destacaron el papel de los accionistas en la supervisión del gobierno corporativo, por encima de los códigos, y reclamaron que éstos no se conviertan en obstáculos a la competitividad de las empresas.

No existe un único traje, una talla única que se adapte a todos, como tampoco existe un código de buen gobierno que les sirva a todas las empresas. Fue una de las reflexiones realizadas ayer por Christopher Hogg, presidente del Financial Reporting Council (FRC), el organismo británico encargado de la actualización y promoción de la aplicación del código de buen gobierno de ese país, el Combined Code durante unas jornadas sobre buen gobierno organizadas por Iosco que se celebran en Madrid.

Hogg señaló que los distintos contextos nacionales y la inmensa variedad de empresas cotizadas hacen que la flexibilidad sea un factor importante a la hora de aplicar cualquier sistema de buen gobierno en cualquier país.

Hogg aseguró durante su intervención que el papel de los accionistas es fundamental para asegurar la eficacia del buen gobierno. 'Los accionistas son quienes están mejor situados a la hora de juzgar la calidad del gobierno corporativo de las sociedades', señaló el presidente del FRC , quien destacó también el papel de los medios de comunicación 'empujados o no por los accionistas' para influir 'poderosamente' sobre los consejos con el fin de lograr el cumplimiento de los códigos. Hogg puso de manifiesto que, por encima del cumplimiento o no de un código de buen gobierno, la principal de sus preocupaciones y del organismo que preside es la de preservar la continuidad de las empresas.

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